En la Parroquia de San Pedro de  Oreña, la Ermita de San Tito, situada en el centro de uno de sus Barrios, el de Viallán; era el centro de oración de los vecinos que rezaban Rosarios a diario y celebraban en procesión la fiesta del Santo cada 4 de enero. Su campana era el reclamo para buscar entre todos la solución a cualquier problema. Y así fue hasta el 20 de agosto de 1936 al suspenderse los actos religiosos en la Ermita.

Desde esa fecha y hasta el 2 de agosto de 2002 la ermita se encuentra en ruinas y abandonada.

En 2002, a petición del Ayuntamiento y  con el consentimiento del Obispado, la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria considera necesaria la rehabilitación de la Ermita, con el fin de que se garantice la pervivencia del edificio y su uso.

La Ermita de San Tito, en Oreña, es un edificio de planta rectangular de dimensiones aproximadas 14 x 7 m., con altura de 5,00 m., formado por paredes de mampostería y sillares en las esquinas, y dos contrafuertes en su fachada Este.

 
   
 
Ermita de San Tito de Oreña en la actualidad.
 
   
 
Arco ojival situado en la fachada Sur
   
 
   
 
 
   
 
 
   
 
Interior de la Ermita Vista desde el altar Interior de la Ermita
 
   
 
 
   
 
Bóveda de cruceria sobre el altar   Un arco de herradura da paso al altar
 
   
 
 
   
 
 
   
 
Fachada Oeste Campanario sobre la fachada Oeste  
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